Cómo saber si un celular esta en banda negativa

Verificación de IMEI

Todos los teléfonos celulares tienen un código de 15 dígitos pregrabado por el fabricante que permite identificarlo a nivel mundial. Este código se conoce como IMEI del inglés International Mobile Station Equipment Identity, identidad internacional de equipo móvil.

Al reportar un robo en cualquier compañía se ingresa el IMEI del equipo en una lista negra, conocida como banda negativa, y esto impide que el equipo pueda conectarse a la red.

A continuación te explico cómo saber si el equipo que compraste o estás por comprar fue denunciado por robo:

1. Averiguar el IMEI del celular

Para conocer el IMEI del teléfono hay que marcar *#06# igual que si hicieras una llamada. A continuación aparecerá en pantalla las 15 cifras que identifica al equipo.

Fijate que coincida con el número que está impreso en el equipo o en la caja original del equipo. Así nos aseguramos que no fue adulterado.

2. Verificar el IMEI en Argentina

El Enacom puso a disposición de los usuarios todos los IMEI en banda negativa. Para saber si el equipo está bloqueado por robo, hurto o extravío, ingresá aquí.

3. Resultado

La leyenda en color verde indica que el teléfono está habilitado para ser utilizado en la red de telefonía celular de Argentina.

Según la GSMA, entre los modelos más denunciados en América latina en los últimos años aparecen la gama de los Samsung Galaxy y los iPhone.

Recordá que, más allá de si se hizo la denuncia o no, hay una aplicación que ofrece la posibilidad de bloquear el teléfono a distancia para que no pueda ser usado.

La justicia porteña obliga a los operadores móviles bloquear a Uber

Fuera Uber

La justicia de la Ciudad de Buenos Aires (que solo tiene competencia y jurisdicción municipal, es decir, dentro de la ciudad) pretende obligar a los operadores móviles a que bloqueen Uber, una decisión de alcance federal que afectaría también a usuarios fuera de CABA. Por ejemplo, a quienes viven en Gran Buenos Aires y usan Uber sin ingresar a la ciudad, o a los que viajan al exterior y quieren usar Uber desde sus teléfonos usando roaming.

El tema es cómo el Estado (en este caso municipal) debe lidiar con nuevos modelos basados en Internet, donde no se debería resistir el cambio sino incorporarlo minimizando su impacto negativo.

Pasaron más de dos años desde la llegada de Uber y la situación sigue igual o peor que primer día, agravada por el comportamiento parapolicial de un grupo de taxistas, lo que sienta un peligrosísimo antecedente.

Actualización 21/06/2018: Mientras se recrudece el enfrentamiento con los taxistas, Uber logró un fallo a su favor: el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad revocó el bloqueo a la aplicación y a su página web en todo el país, ordenado en febrero por la Sala II de la Cámara de Apelaciones en lo Penal, Contravencional y de Faltas. El máximo tribunal argumentó que la medida lesiona “innecesaria y desproporcionadamente” el derecho de acceso e intercambio de información, entre otros.

Asociaciones de telecomunicaciones expresaron su preocupación por bloqueo

La Asociación Interamericana de Empresas de Telecomunicaciones (ASIET) y la GSMA hicieron un llamamiento a las autoridades judiciales y al Enacom para que se deje sin efecto dicho requerimiento y se consideren otras vías para dar cumplimiento a la regulación vigente en el ámbito del transporte de pasajeros.

“El bloqueo de contenidos y servicios de internet constituye una medida extrema que tiene potenciales efectos nocivos sobre la integridad y seguridad de la red y de ningún modo constituye una solución al problema de fondo que la Sala II pretende resolver. Se trata de una medida de difícil aplicación técnica y que sitúa a las operadoras móviles en un rol que no les corresponde,” dijeron las entidades en un comunicado.

Explicaron además que las técnicas de bloqueo tienden a presentar dos desventajas principales:

  1.  No resuelven el problema ya que no eliminan el contenido de internet, no detienen la actividad ilegal ni procesan a los responsables; tan solo suponen un falso muro frente al contenido
  2. Ocasionan daños colaterales ya que no son precisas, ponen a los usuarios en riesgo (cuando intentan eludir los bloqueos), y reducen la transparencia y la confianza en internet, favoreciendo la clandestinidad de los servicios e invadiendo la privacidad de los usuarios.

Por último, explicaron que la Justicia de la Ciudad no tiene competencia en las comunicaciones y servicios de internet ya que “la Corte Suprema de Justicia de la Nación ha señalado que las actividades que se llevan a cabo por vía de internet, en tanto medio global de interrelación que permite acciones de naturaleza extralocal, conlleva inherentemente la competencia federal.”